Hollín graso de proteína: el residuo que apenas se ve y no cede al desengrasante
De todos los residuos que puede dejar un incendio, hay uno que desconcierta especialmente a quien tiene un negocio de […]
La hostelería quema distinto. Un fuego de cocina deja creosota y grasa carbonizada, un residuo pegajoso que se agarra al acero, se mete en el conducto de extracción y vuelve a oler cada vez que se enciende la campana. Aquí explicamos por qué ese poso pide otro tratamiento y qué pasa cuando se limpia como si fuera hollín seco.
Escribimos sobre la revisión del conducto entero y no solo del tramo visible, sobre qué exige una inspección sanitaria antes de reabrir y sobre cómo se ordena la obra para perder los menos servicios posibles. También de los plazos reales, sin adornos.
Son textos que salen del trabajo con restaurantes, hoteles y comercios de Girona y los polígonos del Gironès, donde una semana cerrado en temporada pesa más que la factura.
Si quieres el detalle completo, aquí tienes la ficha de barri vell.
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