
Limpieza criogénica de superficies con hollín
Limpieza técnica de locales tras un incendio
Conviene decirlo de entrada para evitar equívocos: esto no es una limpieza a fondo con vocabulario técnico encima. Es un procedimiento que arranca averiguando qué clase de combustión ha ocurrido y acaba dejando el siniestro cerrado con papeles, para que puedas reabrir sin depender de la buena voluntad de nadie.
Y arranca así por un motivo estrictamente material: el rastro que deja un fuego no es suciedad acumulada, es el subproducto de una reacción química que se quedó a medias, y su composición la determina el combustible.
Cuando lo que ha ardido es mobiliario, cartón, papel o estructura de madera, aparece un depósito seco, ligero, poco adherente, que se resuelve con aspiración de alta eficiencia y arrastre en seco y que se estropea sin remedio en el momento en que alguien lo humedece: el agua lo transforma en un empaste que se mete en el poro del yeso, de la cal o de la piedra y ya no sale.
Limpieza de cocinas y cuadros eléctricos
Cuando en el fuego han participado plásticos, canalización eléctrica, aislamiento o carpintería sintética, lo que queda es un resto ácido y clorado, con un velo ambarino tremendamente adherente y una particularidad incómoda: ataca el metal. Ese hay que neutralizarlo químicamente antes de arrastrar nada y obliga a abrir cuadros, aparamenta y electrónica para saber qué ha quedado expuesto.
Y cuando el origen es una cocina profesional —freidora, plancha, horno o una campana con acumulación de meses—, el resto es graso y de origen proteínico. Ese tercero es el que marca nuestro trabajo en Girona. Es también el más engañoso de los tres, porque no ennegrece: el titular pasa un paño con producto neutro, no ve salir nada y concluye que ya está resuelto.
La película, sin embargo, continúa en su sitio, tapizando el interior de los armarios, la parte de arriba de las estanterías, el volumen sobre el falso techo, las holguras de carpintería y el interior del conducto de extracción, y desde ahí sigue soltando compuestos volátiles cada vez que el local coge temperatura.
Solo se rinde ante tensioactivos alcalinos aplicados con tiempo de contacto real, con aclarado y con comprobación posterior. Y arrastra una consecuencia económica que conviene mirar de frente: si se pinta encima sin desengrasar, la pintura nueva se desprende en cuestión de meses, así que quien recorta en esta fase termina contratando dos veces la misma obra y cerrando dos veces el negocio.
Peritación del daño
Recorremos el establecimiento entero, trazamos por dónde circuló el humo y dibujamos un plano por áreas donde cada superficie queda marcada como recuperable, dudosa o irrecuperable. Solo después se decide algo.
Test de superficies
Ensayamos con dilución y tiempo medidos en inoxidable, alicatado, yeso pintado, sillar, cal, viga y tejido de sala. Media hora de prueba escondida evita estropear un paramento completo.
Contención del depósito
Cerramos pasos, conductos y huecos y ajustamos la presión entre zonas para que la película deje de viajar hacia comedores, habitaciones o negocios que aún no tienen nada encima.
Desengrase de campana y conducto
El residuo de proteína se aloja en filtros, plenum y tramos horizontales de extracción. Ahí es donde se queda el olor que después nadie sabe de dónde viene, y ahí es donde vamos.
Material poroso sin abrasivo
Piedra, cal, mortero de junta y viga vista se tratan en seco y por extracción. El estropajo y el agua a presión no retiran la mancha: la empujan hacia dentro y abren el poro.
Olor resuelto en el emisor
Localizamos el material que sigue liberando compuestos y actuamos ahí. Tratar el ambiente sin haber localizado antes la fuente solo compra unas semanas de tregua.
Verificación antes de reabrir
Medimos partículas y compuestos orgánicos volátiles con el local en condiciones de uso, y nada se da por entregado mientras los valores no permitan ocupar y servir con normalidad.
Retirada y gestión de lo calcinado
Separamos y sacamos todo lo que ya no sirve y entregamos a gestor autorizado lo que el siniestro convierte en peligroso: aceite de fritura, envases a presión, baterías, refrigerante y restos de cubierta vieja.
Coordinación con aseguradora y administrador
Redactamos un documento por cada póliza en juego y nos entendemos con medios propios con compañías, administradores y jefes de mantenimiento siempre que el encargo lo pida.
Tipos de incendio en negocios de Girona
Atendemos desde el fuego de freidora o de plancha que deja el local entero impregnado sin ennegrecer una pared, hasta el incendio de almacén con género bajo el humo, el bajo comercial cuyo residuo ha subido por el patio a las viviendas o la nave con cuadro de maniobra atacado. En cada uno manda un resto distinto y, con él, una prioridad distinta.
Restauración y alojamiento
- Fuego de freidora, plancha u horno
- Campana, filtros y conducto de extracción
- Habitaciones y textil con olor retenido
- Cámaras, office y almacén afectados
Comercio, edificio e industria
- Almacén y género bajo el humo
- Local en bajo y viviendas superiores
- Escalera, patio y zonas comunes
- Nave, cuadro eléctrico y sala técnica
Qué incluye la restauración tras incendio
Una intervención completa incluye contención y estabilización, diagnóstico con test de superficies y apertura de registros, informe de alcance con fecha de reapertura, desengrase o neutralización según el depósito hallado, tratamiento de extracción y climatización, ataque al olor en el material que lo produce, evacuación de lo calcinado y medición del ambiente antes de una entrega con papeles.
Contención y estabilización
Cierre de huecos y conductos, secado del ambiente y evacuación del agua que dejó la extinción.
Valoración y test
Mapa de daño por zonas, pruebas sobre cada soporte, apertura de registros e informe de alcance para el seguro.
Desengrase y neutralización
Alcalino con tiempo de contacto en residuo graso, arrastre en seco en depósito seco y neutralizado previo en residuo ácido.
Extracción y climatización
Campana, filtros, plenum, tramos de conducto, rejillas y unidades interiores, que es donde se refugia el olor.
Olor, aire y acta
Tratamiento del material emisor, verificación de partículas y volátiles y acta de entrega antes de la reapertura.
Tratamiento según el tipo de hollín
De la madera y el papel sale un polvo seco que se aspira y se arrastra, siempre sin mojarlo. Lo que deja una cocina es graso y proteínico, se ve poquísimo, huele muchísimo y solo cede ante alcalinos con tiempo de contacto y aclarado. El plástico y el cableado dejan en cambio un velo ámbar y ácido que corroe el metal: por eso primero se neutraliza y solo después se arrastra. En Girona lo normal es encontrárselos mezclados, con predominio del segundo.
Fases y plazos de la restauración
Ordenamos la obra en cinco tramos: contención, diagnóstico con informe y calendario, desengrase y neutralización, extracción y climatización, y entrega verificada. En cada uno de ellos sabes qué se ejecuta, sobre qué materiales y con qué producto, y todo queda anotado para que el seguro pueda reconstruir la obra sin fiarse de lo que le contemos.
Diagnóstico
Visita en 24-48 h, mapa de daño por zonas, test de superficies y apertura de registros y plenum.
Informe
Alcance por escrito, con lo recuperable, lo dudoso, lo perdido y una fecha de reapertura.
Ejecución
Desengrase de campana y conducto, tratamiento del material poroso sin abrasivo y neutralización donde toca.
Entrega
Olor resuelto en el emisor, verificación de partículas y volátiles y acta firmada antes de volver a abrir.
Entrega verificada y garantizada del local
La mancha visible se quita pronto; lo que decide si el local puede volver a servir está donde nadie mira: un conducto desengrasado, un plenum inspeccionado, un textil que ya no emite y un aire comprobado antes de volver a servir. Antes de elegir, lee quiénes somos y cómo trabajamos.
Diagnóstico antes que producto
Primero se identifica el resto y se ensaya en cada material; después se actúa. Equivocarse de método no deja la mancha igual: la fija para siempre.
Informe de alcance utilizable
Dejamos escrito qué vuelve a servicio y qué hay que comprar de nuevo. Una partida que no figura en el informe rara vez la asume una aseguradora.
El conducto, no solo la sala
Abrimos registros, filtros y plenum. El olor que vuelve a los quince días casi siempre estaba en el tramo de extracción que nadie inspeccionó.
Material poroso respetado
En piedra, cal y viga vista trabajamos en seco y por extracción. Ni estropajo ni agua a presión: eso empuja el residuo hacia dentro.
Fecha de reapertura por escrito
Damos calendario en el informe inicial y ordenamos las fases para liberar antes la zona que te deja volver a facturar.
Cierre documentado
Un acta final donde consta lo ejecutado, lo medido y lo que se queda fuera del encargo, para que la reapertura no dependa de la impresión que le dé a nadie.
Opiniones de clientes de hostelería y comercio
«Nos dijeron desde el primer día que el problema estaba en el conducto, no en la sala. Acertaron y no perdimos una semana limpiando lo que no tocaba.»
Restaurador, Mercadal
«Teníamos entradas comprometidas y nos dieron una fecha de reapertura por escrito. La cumplieron.»
Gestora de apartamentos, Barri Vell
«Revisaron local por local y separaron lo de la comunidad de lo de cada negocio. La junta lo aprobó sin discusión.»
Administrador de fincas, Eixample
Presupuesto con fecha de reapertura
Dinos qué ardió en la cocina y te decimos qué residuo hay
936 940 451