
Montilivi tiene una particularidad que no comparte ninguna otra zona de la ciudad: la convivencia entre un campus universitario, alojamiento colectivo, instalaciones deportivas y un tejido residencial con comercio y restauración orientados a ese público. Eso significa que aquí atendemos un tipo de siniestro que en otros barrios es excepcional: el que afecta a espacios de uso colectivo con cocina y comedor, con muchas personas alojadas o atendidas y con un calendario que no admite improvisaciones, porque un curso, una temporada deportiva o un periodo de exámenes no se mueven de sitio.
El residuo dominante vuelve a ser el graso. Una cocina de comedor colectivo trabaja muchas horas al día con planchas, freidoras y hornos, y acumula en campana, filtros y conducto una cantidad de material combustible muy superior a la de una cocina doméstica. Cuando eso arde, el establecimiento entero queda impregnado de una película proteínica que huele con muchísima intensidad y que se aloja en falsos techos, cámaras, office y almacén. Y en un espacio con alojamiento hay un agravante: el textil. Colchones, cortinas, tapizados y moquetas retienen el olor durante meses y, si no se tratan o se reponen, devuelven el problema en cuanto sube la temperatura.
El segundo rasgo es la logística de la intervención. Trabajar en un edificio que sigue en uso, o que tiene que volver a estarlo en una fecha concreta, obliga a sectorizar: cerrar por zonas, mantener rutas limpias, controlar la presión del ambiente para que el residuo no viaje hacia lo que ya está tratado y ejecutar por fases para liberar antes los espacios críticos.
El tercero es la verificación. En un espacio colectivo no basta con que a nadie le parezca que huele: hace falta comprobar y dejarlo escrito, porque el responsable del edificio tendrá que justificar la reapertura ante terceros.
Y hay un cuarto factor que en esta zona pesa más que en ninguna otra: la estacionalidad invertida. Mientras el centro de la ciudad vive sus picos en verano y en puentes, aquí la actividad se concentra en periodo lectivo y en calendario deportivo, de modo que una obra que en otro barrio se planificaría para agosto puede ser aquí el peor momento posible, o justo el contrario. Lo tenemos en cuenta al ordenar las fases: preguntamos primero cuál es la ventana real de baja ocupación, qué espacios tienen que estar disponibles sí o sí y en qué fechas, y a partir de ahí construimos el calendario. No es un detalle menor: en instalaciones de uso colectivo, elegir mal la ventana de obra cuesta más que el propio siniestro.
En FIXOREX GIRONA hacemos limpieza y restauración tras incendio en Montilivi con trabajo sectorizado por fases, tratamiento del textil y verificación documentada antes de devolver el espacio al uso.
Zonas de intervención en Montilivi
Sectorizamos desde el primer día: dividimos el edificio en zonas, controlamos la presión del ambiente entre ellas y ejecutamos por fases, de modo que lo ya tratado no se vuelva a contaminar y se liberen antes los espacios que condicionan la reapertura.
Campus y entorno
Espacios colectivos, aulas y despachos.
Alojamiento colectivo
Habitaciones, textil, cortinas y tapizados.
Cocinas y comedores
Campana, filtros y conducto con acumulación alta.
Comercio y restauración
Bares y locales orientados al entorno.
Negocios que nos llaman tras un incendio
Nos llaman responsables de instalaciones y de mantenimiento de espacios colectivos, gestores de alojamiento, y titulares de bares y restaurantes del entorno. La pregunta que se repite es siempre la misma: en qué fecha se puede volver a ocupar el edificio con garantías, y quién firma que se puede.
Superficies y conductos que restauramos
Actuamos sobre cocinas industriales, campanas, filtros y conductos, comedores y salas, textiles de habitación y de sala, colchones, cortinas y tapizados, falsos techos y climatización, y sobre almacén y cámaras, con criterio explícito sobre qué se trata y qué se repone.
Visita técnica e informe de daños
Diagnosticamos el edificio por sectores y damos una fecha de reapertura verificada, con acta de entrega por zona si el calendario lo exige.
Visita de diagnóstico
Fijamos la visita entre veinticuatro y cuarenta y ocho horas desde el aviso y acudimos con equipo de diagnóstico. Recorremos el local o el edificio, reconstruimos el recorrido del humo y anotamos qué material ha ardido en cada foco, porque de eso depende todo lo demás.
Clasificación del residuo
Determinamos si el depósito dominante es seco, graso de proteína o clorado, hacemos test de limpieza controlados sobre cada soporte y marcamos las zonas donde la película grasa ha entrado en falso techo, conducto o junta.
Informe de alcance
Sale de ahí un documento con el plano de afectación por zonas, el material fotográfico, el detalle de lo que admite recuperación y, en apartado propio, todo aquello que consideramos irrecuperable. Con ese documento delante se puede hablar de tú a tú con la compañía de seguros.
Desengrase y neutralización
Retiramos cada residuo con la química que le corresponde, desengrasamos campana, filtros y conducto de extracción, tratamos el material poroso sin abrasivo y protegemos lo que no admite agua.
Verificación y reapertura
Intervenimos sobre lo que continúa emitiendo, medimos partículas y volátiles antes de devolverte las llaves y firmamos un documento final donde consta lo hecho y aquello que se ha quedado fuera del encargo.
Siguiente paso para restaurar tu local
En un espacio de uso colectivo, la reapertura hay que poder justificarla ante terceros. Sigue por las otras zonas, revisa el método en servicios o plantéanoslo en contacto.
Preguntas frecuentes en Montilivi
¿Cuánto tardáis en llegar a Girona?
Preferimos la respuesta incómoda a la frase de folleto. Operamos desde el Maresme, a unos setenta y cinco kilómetros, de modo que aquí nadie garantiza una presencia inmediata. Lo que sí fijamos es una visita técnica dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes al aviso, con todo el equipo de diagnóstico encima.
Mientras tanto te indicamos por teléfono qué no tocar, qué no encender y cómo bajar la humedad del local, que es lo que de verdad frena el avance del daño en ese intervalo.
¿Cuándo puedo volver a abrir el local?
Cuando el ambiente y las superficies lo permiten, no cuando la vista lo sugiere.
Después de un fuego quedan partículas muy finas flotando y compuestos que los materiales impregnados siguen soltando durante semanas, y la nariz se acostumbra en cuestión de minutos, de manera que deja de servir como criterio, sobre todo para quien lleva días entrando y saliendo del local.
Aquí se mide antes de entregar y, cuando los números no acompañan, se continúa trabajando y se dice, por muy resuelto que parezca todo a la vista. En el informe damos una fecha de reapertura y la sostenemos.
¿Fuego o humo en Montilivi? Pongamos fecha a la visita
936 940 451