Dudas sobre creosota, campana y conductos

Por qué el residuo graso no cede al desengrasante, qué se hace después de un incendio, cómo se tratan paredes y techos y por qué esto no es deshollinar una chimenea.

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Vivienda limpia y restaurada

Preguntas frecuentes sobre restauración de locales

Hemos reunido aquí las preguntas que más se repiten cuando nos llama alguien con un siniestro reciente: por qué el hollín de cocina no cede a un desengrasante, qué se hace realmente después de un incendio, cómo se limpian paredes y techos sin arruinarlos, por qué lo negro vuelve a aparecer, cuándo se puede reabrir, qué pasa con el conducto de extracción y por qué esto no tiene nada que ver con deshollinar una chimenea.

Si lo que quieres es el detalle fase a fase, lo tienes desglosado en servicios. Si tu duda no está aquí, pregúntala directamente y te contestamos con criterio, no con un folleto.

¿Cómo se limpia el hollín de una cocina profesional después de un incendio?

No con desengrasante y estropajo, que es lo primero que se intenta y lo que más tiempo hace perder. El residuo de un fuego de cocina es graso y de origen proteínico: se ha vaporizado y ha vuelto a condensar sobre superficies frías formando una película muy fina y muy tenaz.

Se retira con tensioactivos alcalinos aplicados con tiempo de contacto suficiente, arrastre mecánico controlado y aclarado, superficie por superficie y con la dilución adecuada a cada soporte, porque lo que sirve para el inoxidable de la campana no puede aplicarse sobre un techo de yeso pintado ni sobre una carpintería lacada.

¿Qué hay que hacer después de un incendio en un negocio?

Por este orden. Primero, no encender nada que haya estado bajo el humo ni abrir puertas y ventanas de golpe antes de contener: el golpe de aire levanta el hollín que ya se había posado y lo lleva a las salas que seguían limpias.

Segundo, fotografiar el estado inicial con referencia horaria, incluidas cámaras, almacén y falso techo, antes de mover nada. Tercero, comunicar el siniestro y no tirar mercancía sin haberla inventariado. Y cuarto, pedir un diagnóstico que diga qué residuo hay, antes de contratar la limpieza: elegir el método equivocado es lo único verdaderamente irreversible.

¿Cómo se limpian paredes y techos sin arruinarlos?

Dependiendo del soporte y del residuo, nunca al revés. Sobre yeso pintado con película grasa se desengrasa con alcalino y se aclara; sobre pintura mate en mal estado a menudo no compensa y hay que sellar y repintar, y decirlo antes ahorra dinero.

Sobre piedra, cal o mortero de junta se trabaja en seco y por extracción, jamás con agua a presión. Y sobre madera vista se ensaya siempre en zona oculta, porque absorbe de forma desigual y una limpieza mal ejecutada deja un veteado más visible que el ennegrecido original.

¿Por qué vuelve a aparecer lo negro en las paredes semanas después?

Porque no estaba en la pared, estaba detrás. En un local con falso techo, climatización canalizada y conducto de extracción, el residuo se aloja en el plenum, en los tramos horizontales y en las rejillas, y desde ahí vuelve a salir con el movimiento de aire y con la subida de temperatura.

Si solo se ha limpiado la cara vista, el problema reaparece en cuanto se pone la instalación en marcha. Por eso una intervención seria abre registro, inspecciona el plenum y trata el conducto.

¿Cuánto tardáis en llegar a Girona?

Preferimos la respuesta incómoda a la frase de folleto. Operamos desde el Maresme, a unos setenta y cinco kilómetros, de modo que aquí nadie garantiza una presencia inmediata. Lo que sí fijamos es una visita técnica dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes al aviso, con todo el equipo de diagnóstico encima.

Mientras tanto te indicamos por teléfono qué no tocar, qué no encender y cómo bajar la humedad del local, que es lo que de verdad frena el avance del daño en ese intervalo.

¿Cuándo puedo volver a abrir el local?

Cuando el ambiente y las superficies lo permiten, no cuando la vista lo sugiere.

Después de un fuego quedan partículas muy finas flotando y compuestos que los materiales impregnados siguen soltando durante semanas, y la nariz se acostumbra en cuestión de minutos, de manera que deja de servir como criterio, sobre todo para quien lleva días entrando y saliendo del local.

Aquí se mide antes de entregar y, cuando los números no acompañan, se continúa trabajando y se dice, por muy resuelto que parezca todo a la vista. En el informe damos una fecha de reapertura y la sostenemos.

¿Esto es lo mismo que deshollinar una chimenea?

No, y en Girona conviene subrayarlo porque las dos cosas se mezclan mucho en las búsquedas. El deshollinado es una tarea de conservación del tubo de una chimenea o de una estufa: se repite cada temporada, se ejecuta con útiles mecánicos y no hay ningún siniestro detrás.

Lo nuestro empieza cuando ya ha habido un fuego declarado: un local dañado por llama, humo y casi siempre agua de extinción, con valoración previa del daño, informe para la aseguradora y restauración posterior. No hacemos limpieza de tiro ni contratos de mantenimiento de chimeneas.

El fuego fue en el local de abajo y mi negocio huele, ¿tengo daño?

Casi con toda seguridad sí, y es uno de los avisos más frecuentes que recibimos del centro. El humo no respeta linderos: sube por patinillos, montantes, huecos de instalación y cajas de persiana, y deposita residuo sobre paredes, techos, género y equipos de un establecimiento que no ha ardido.

Ese perjuicio es tan real como el del local que ardió y se puede acreditar. Fotografíalo cuanto antes, comunícalo a tu compañía y no pongas en marcha climatización ni extracción hasta que alguien revise lo que tienen encima.

¿Qué pasa con el género y el stock que ha estado bajo el humo?

Se separa, se inventaría y se decide con criterio. El material de embalaje, el textil, el papel, la alimentación envasada y los componentes en caja abierta absorben olor y retienen partículas, y una parte no vuelve a ser comercializable por mucho que se limpie el exterior.

Lo honesto y lo rentable es lo mismo: separar cuanto antes lo recuperable de lo que hay que declarar perdido, documentarlo y reorganizar el suministro, en lugar de descubrirlo semanas más tarde cuando un cliente devuelve el pedido entero.

¿Y con lo que ya no tiene arreglo, qué hacéis?

Lo nombramos y lo dejamos por escrito, que es justo el paso que casi todo el mundo se salta.

La placa de fibra del falso techo, el aislante del conducto, el tejido de sala con la película ya incrustada, cartas y menús y buena parte de la electrónica que ha respirado humos ácidos no son capítulos de limpieza sino de compra.

Dejarlo escrito con argumento técnico no es derrotismo comercial: es el único camino para que la aseguradora lo abone, porque una partida ausente del documento no se indemniza.

Plazo de reapertura de tu negocio

Con reservas ya comprometidas o una compañía a la que convencer, lo que necesitas es una fecha realista, no una promesa que luego no se cumpla. Si lo que necesitas es saber qué vuelve a servicio en tu establecimiento, qué toca comprar otra vez y en qué fechas, fijamos la visita y sales con el documento en la mano. Escríbenos desde contacto y lo agendamos.

¿Y si lo tuyo no encaja en ninguna de estas respuestas?

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